lunes, 28 de marzo de 2011

No...

No quiero más misterios por resolver. No quiero que la vida siempre deniegue mi solicitud. No quiero jugar a ver si es o si no es. No quiero puzzles. No quiero piezas que no encajan. No quiero más veranos en soledad, ni inviernos, ni primaveras, ni otoños... No quiero más canciones de amor, ni palabras que no valen nada. No quiero promesas sin cumplir. No quiero noches de deseo mental. No quiero estrellas rotas, no quiero alboradas ausentes. No quiero mañanas de vacío, ni manos llenas de nada. No quiero lágrimas de cocodrilo, ni las mías propias. No quiero dependencia. No quiero...

No quiero abrazos en la oscuridad de mi alma. No quiero más dolor. No quiero distancia. No quiero entender. No quiero no hacerlo. No quiero, en concreto, esas canciones de amor. No quiero París. No quiero que no hayan diferencias. No quiero llorar. No quiero más miradas al infinito. No quiero fingir que todo está bien. No quiero...

Ya no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario