Todo se complica hoy, llueve y mi rostro tiene envidia, desea llover él también... Convertirse en vapor de agua elevándose desde el mar hasta precipitarse de nuevo sobre el mismo lugar. Es todo difícil. Van pasando lentamente los segundos, los minutos, menos lentamente las horas y, fugazmente los días y los años, para cuando te das cuenta ya han pasado casi cinco y ni siquiera has celebrado un día especial, nunca has podido compartir un trozo de pastel, un beso, un gesto, ni tan solo una triste mirada. Hoy que llueve, me doy cuenta de que quizás esa etapa haya terminado, que ya está bien de tener envidia hasta del aire que alguien respira, de sospechar hasta de mi sombra y de no confiar cien por cien en nadie, a pesar de que todos creen lo contrario.
Cada día se vuelve más difícil a pesar de las metas, los retos y los sueños, a pesar de las obligaciones y de las cosas por hacer.
Hoy siento el rechazo del momento y duele; duele ver como las personas que más te conocen ni siquiera tienen un momento para recordar que no estás pasándolo bien y preguntar, o lo que es peor, ni siquiera tienen un ápice de interés por saber cómo van las cosas a miles de kilómetros, dónde tú estás y juegan dentro del rol del silencio, la desinformación. Esas cosas son siempre las que más duelen, se te atraviesan como puñales de hielo y te sangran hasta que no queda ni un aliento de ti... Duele ver como no te echan de menos ni cuentan contigo.
Es entonces cuando te paras a pensar en todas las cosas que has hecho, para bien y para mal; cuando te paras a respirar un poco de aire fresco y a recapacitar, no encontrando nada que te haga pensar que has sido tú quien ha llevado la situación hasta este límite y deseas ser como los demás, ya no de piedra, sino de acero... ¡Ay, ingénua, es todo lo contrario! Es en el momento en que te paras a pensar que todo va mal cuando te das cuenta de que no tiene porqué ser así, que tú no quieres actuar como los demás y que quieres seguir siendo tú misma a pesar de que eso te destruya por completo, quieres seguir escribiendo aunque ya no sepas como y temas al papel en blanco... Quieres soñar y ser igual de feliz como, aparentemente son los demás...
Ya no quiero estar más tiempo sola ni seguir construyendo castillos de arena... ya no se si alguna vez estaré contigo, nunca más....
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